jueves, 10 de enero de 2019

4 de 5 estrellas en GoodReads


Cat Con 2018 en imatges










Ressenya de ROJO SOBRE NEGRO a Tribuna Maresme

Rojo sobre negro
De Isabel del Río. Il·lustrat per Jenni Conde. Apache Ediciones


Del bon ofici narratiu de l’autora Isabel del Río (Barcelona, 1983), la il·lustradora Jenni Conde i l’editorial emergent Apache Libros, especialitzada en gènere fantàstic, sorgeix Rojo sobre negro. La veu narrativa de Isabel del Río afegeix una nova baula a una ja sòlida trajectòria en la qual prima la fantasia, reinventada i abeurant-se de nombroses fonts –antigues i més contemporànies. Un cop més, el seu nou treball, pren la forma d’una obra que captiva i sedueix el lector, l’atrapa fins al final i el convida a passar una immillorable estona llegint. Precisament, l’autora té d’altres títols de narrativa destacats publicats com són Casa de Títeres, La Vidente de la Luna llena o Las Bocas de la Montaña (El Señor del Viento). Entre les claus d’aquest nou treball, bellament il·lustrat, uns codis molt clars de modernitat (els lectors hi trobaran el QR amb la playlist de la banda sonora), però que invoquen els terrors de sempre ocults en la nostra ment. S’hi explica la història de Carrie –clar homenatge a Stephen King–, que va aprendre del seu avi a entrar en negre, una dimensió que ens envolta però escapa dels nostres sentits; i de la seva mare, a passar desapercebuda. Fins que a l’institut vol deixar de ser invisible i el seu passat conflueix amb el present, en el marc d’una gran història d’amor impossible. Tots els ingredients que donen com a resultat una gran història pensada per a un públic sense barreres d’edat, que tant pot ser jove com adult. “No sé cuándo descubrí que podía ver con los ojos cerrados. Así es como aprendí que existen distintos tipos de persona, incluso algunas que no están ahí cuando vuelves a abrirlos. Mi abuelo se quedó totalmente ciego a los cuarenta. Yo siempre le conocí así, con los ojos cerrados. Él me explicaba historias de cómo era el mundo cuando podía ver, aunque las que más me gustaban eran aquellas que trataban sobre Negro. Así es como llamaba a todo lo que percibía sin poder usar los ojos como el resto de personas”. 

Tribuna Maresme:

domingo, 18 de noviembre de 2018

ROJO SOBRE NEGRO a la CatCon


El proper cap de setmana, a Vilanova i la Geltrú, es celebrarà la CatCon: xerrades, presentacions i lectures en torn de la cifi, la fantasia i el terror. A més de parades d’editorials i llibreries (com La Font de Mimir).
I jo mateixa presentaré, amb l’Alícia Gili Abad, la meva nova novel·la: ROJO SOBRE NEGRO. A més de realitzar unes lectures a la cloenda ;))
Us hi espero!!

*

El próximo fin de semana, en Vilanova i la Geltrú, se celebrará la CatCon: charlas, presentaciones y lecturas en torno de la cifi, la fantasía y el terror. Además de paraditas de editoriales y librerías (como La Font de Mimir).
Y una servidora presentará, junto con Alícia Gili Abad, su nueva novela: ROJO SOBRE NEGRO. Además de realizar algunas lecturas en la cloenda ;))
¡¡Os espero!!




domingo, 11 de noviembre de 2018

Anne


Os he hablado mucho de Carrie, la protagonista de Rojo sobre Negro, pero en esta ocasión quiero ahondar un poco en un personaje que comparte con ella el protagonismo: Anne.
Anne llega a conocer a Carrie por una situación excepcional en su familia y, así como Carrie tiene un núcleo familiar fuerte, Anne es la representación de la soledad más profunda; un alma buena arrojada a los lobos.
Tras sus cabellos rubios y su mirada de hielo, se esconde la misma pasión por los libros que siente Carrie, algo que servirá de nexo de unión entre ellas. Un punto de partida que las llevará a conocerse más allá de lo que creían posible, y a entender frases de poemas y novelas que creían parte de la fantasía de los autores.
Anne es un personaje femenino fuerte y silencioso. Pero silencioso, no porque otorgue, sino por su conociemiento sobre lo que se esconde tras el velo.
Este personaje nació de un recuerdo de infancia que quise desarrollar. Me siento identificada con muchos aspectos de Carrie, pero Anne tiene ese carisma que no te deja indiferente.
Cuando releía por primera vez la historia, me descubrí enamorándome de ella, como uno se enamora de esos personajes a los que le gustaría conocer en la realidad, para conversar con ellos con una taza té y, en caso de Anne, compartir conversaciones de literatura y ratos al piano.
Y es que no hay amor más puro que el que sentimos en la infancia. Esas amistades que de adultos recordamos con una especie de cariño agridulce, como una fotografía en sepia que nos resulta vagamente cercana y al mismo tiempo inalcanzable.
«… tras mi trece cumpleaños, tuvimos una invitada. Durante un año se mudó con nosotros una chica noruega. Anne era mayor que yo, hija de una compañera de mamá. Unos problemas familiares la obligaban a viajar a su país y pidió a mis padres si podían hacerse cargo de Anne durante el curso. Mi madre se vio reflejada en aquella madre soltera que, de pronto, se encontraba a cargo no sólo de su hija, sino de una madre enferma a medio mundo de distancia.
Al principio se me hizo extraño compartir habitación con ella. Mis padres acoplaron una cama supletoria junto a la mía y recuerdo sus sollozos cuando creía que todos dormíamos.
Anne era callada, pero muy amable y, según pasaban las semanas, empezó a acercarse a mí. Al principio me observaba. Me hacía gracia que se ocultara tras los libros como yo, aunque los suyos eran sobre mitología; tema que la fascinaba. Después empezó a compartir conmigo algunas de sus lecturas e incluso leíamos a cuatro manos.
(…)
Nos gustaba debatir sobre nuestros distintos puntos de vista. Uno de los libros preferidos de Anne era una edición antigua de La Odisea, un tomo viejo con cubiertas deshechas y páginas amarillas que daba miedo tocar. Lo trajo con ella entre sus pocas pertenencias y nunca se separaba de él; creo que era lo único que le quedaba de su padre. Yo conocía muy bien la historia gracias a mi madre, quien me la había relatado en mil ocasiones cuando era pequeña, y entre Anne y yo siempre hubo polémica en torno a su héroe.
(…)
Anne desprendía un aura arcana e inalcanzable. Exudaba melancolía y su belleza era indudable, pero al mismo tiempo efímera y volátil, como si pudiera quebrarse con un soplido. A veces sentía que si alargaba los dedos hacia ella, se convertiría en ceniza.
Ausentes de lo que nos rodeaba, pensábamos en ese mundo extraño y lejano en el tiempo, donde las mujeres eran hechiceras o princesas, y los hombres viajaban dejando corazones rotos en cada isla.»
Fragmento de ‘La Invitada’, de Rojo sobre Negro



domingo, 4 de noviembre de 2018

Orígenes


En innumerables ocasiones nos preguntamos por qué somos así, qué resultado genético o educativo ha dado con nosotros. ¿Nuestra forma de ser y pensar es resultado del exterior o somos nosotros mismos quiénes nos creamos? ¿Tenemos el poder de crear nuestra propia realidad o nuestro destino está escrito en los astros antes de dar siquiera la primera bocanada de aire?
Víktor Frankl llamó resiliencia a la capacidad de superar lo insuperable, de hacernos más fuertes ante la adversidad y levantar la vista hacia el mundo, de ver la belleza más allá del abismo al que nos vimos empujados.
Los personajes de ROJO SOBRE NEGRO no lo han tenido fácil, cada uno con sus propios fantasmas y sus propias cargas a la espalda, pero si algo tienen en común es que son luchadores y que en su vida hubo alguien capaz de despertar en ellos ese deseo por seguir adelante.
El otro día escuché una hermosa frase: «Sonríe, porque eres el resultado del amor de miles». Si bien es cierto que mis historias tienden a la oscuridad, la melancolía y el terror, el amor es un lazo que mueve a los personajes, que les motiva, más allá del horror y la desazón.
Carrie tiene un entorno para muchos envidiable: unos padres que la aman y respetan. Pero fuera de su núcleo familiar nada es tan sencillo. No conoce su pasado, de dónde viene y el porqué de sus capacidades especiales. Ha de enfrentar el rechazo hacia lo extraño que le demuestran en el instituto. Y también luchar contra sí misma, contra una realidad propia que no desea admitir.
La adolescencia nos plantea preguntas, rupturas de aquello que creíamos estable en la niñez, todo un horizonte se abre, nuevo y aterrador, ante nosotros. Pero esta sensación de vértigo no es algo que desaparezca con la edad. Según avanzamos, el abismo puede devorarnos… Aunque también podemos aprender a nadar y aprovechar la luz de los monstruos abisales para orientarnos.



ROJO SOBRE NEGRO en Sindokma, Valencia


Hace una semana estuve en el Sindokma (Valencia) y, además de comerme una paella con mi editor, compartí un buen rato con fantásticos editores, autores y artistas, e impartí un taller juvenil de fantasía oscura. Gracias por vuestro recibimiento y acompañar a Carrie en su aventura en ROJO SOBRE NEGRO (Apache Libros).